Piedras Negras, Coahuila; 26 de diciembre de 2025.- La misión diaria que realizan los orfanatos de niños y niñas de la Casa Hogar de Nazareth es un trabajo silencioso, que no trasciende los muros de ambos albergues pero que sí penetra en el corazón y en la cabeza de los menores a quienes se atiende.
Dicha labor se hace con un profundo compromiso para con los mismos niños, rotos por sus propias condiciones, para que recuperen la alegría, la confianza, la esperanza y la paz, estableció la presidenta del patronado, Olga de los Santos Bermea.
Sin embargo, reconoció que el esfuerzo de recuperar corazones y sanar almas que nunca debieron romperse es aún mayor, no solamente por el costo humano y emocional, sino por el costo financiero que éste trabajo representa.
De acuerdo a Olga de los Santos, además de la alimentación, vestido y atención médica de los menores, también se requiere recurso para pagar a las cuidadoras, psicólogas, personal de limpieza, cocina y de administración de los recintos.
A estos gastos se suman el pago de los servicios y hasta posibles descomposturas del equipo, costos que mensualmente pueden superar los 750 mil pesos y, anualmente, cerca de cuatro millones de pesos, una cifra muy demandante.
De los Santos Bermea hizo un llamado a la comunidad a donar poco pero que sean muchos los bienhechores y constantes, que le permitan al patronato pero sobre todo a los niños, tener una mayor certeza de su subsistencia.
ACS